30 nov. 2016

Sos la derecha, hermano

El debate sobre el género y el patriarcado (o machismo) dentro de los espacios en los que me muevo ha estado frenado por cierta “izquierda” a la que le parece que el feminismo sólo está para dividir la clase trabajadora, y que la verdadera revolución será feminista o no será.
En esta misma línea sancionan negativamente las propuestas de aumentar el cupo de mujeres en los parlamentos (porque no quieren “más mujeres de derecha” allí, parece que con los varones de derecha se sienten satisfechos), las iniciativas para lograr paridades salariales por género o las movilizaciones por reivindicaciones de género, porque “sólo dividen la lucha popular”.
He visto publicaciones de amigas mujeres (es personal, creo que el antifeminismo de las mujeres me afecta más de cerca) sobre lo malo que es el feminismo que no es clasista. Lo plantean de una manera tan tajante que se deduce ciertamente que les parece peor el feminismo no clasista que el machismo no clasista.
Hoy a la tarde, alrededor de las 17 horas, salía del médico y frené en la esquina para esperar el semáforo. Tres chicas muy jóvenes, empleadas de Farmacity, fumaban un cigarro y se sacaban fotos en lo que parecía ser su descanso laboral. De pronto aparece un varón -que abre las puertas de los taxis a cambio de monedas- y muy agresivamente se baja los pantalones, les muestra el pito, y les grita “vení, sacale una foto a esta. 100% carne argentina, para que te la lastres y la disfrutes”. Las pibas se pusieron muy nerviosas, arrojaron los puchos y entraron corriendo al trabajo de nuevo. Qué paradójico que el patriarcado haya hecho que el lugar de trabajo, de explotación y de generación de plusvalía fuera un lugar más seguro que la calle para estas mujeres, ¿no?
Intervine a los gritos, defendiendo a las chicas, y el varón me dijo “vos hablá, dale, que vas a terminar mal”.
El ataque machista, la agresión sexual y la amenaza a la mujer que intentó romper el círculo. Un clásico, las mujeres lo sabemos. Todos lo sabemos. Ningún varón intervino, de hecho muchos se rieron.
Al regresar, le comenté esto a un amigo (no lo menciono pero él sabe quién es) que es parte de estos grupos de izquierda que tienen tan baja estima por el feminismo, y me dijo lo que varios de los auto-proclamados (y auto-proclamadas) de izquierda hubieran dicho. “Pobre tipo, andá a saber qué se le cruzó para hacer eso… está en una condición laboral muy precaria y bueno, son contextos que hay que comprender”. Claro, primero le dio risa. Porque parece que cuando no sos mina esto podría ser gracioso, a pesar de las Brendas, las Lucías, las Guadalupe, y todas las que no llegan a los medios, de esas 1 que cada 30 hs es asesinada.
El problema del patriarcado es un problema serio, tan serio que ha hecho que muchos militantes de izquierda tengan la misma postura statuquista, machista y finalmente proteccionista de la violencia cotidiana, constante, explícita e implícita en contra de las mujeres.
Si negás el dominio patriarcal y tu lugar de beneficios en él, sos la derecha, hermano. No importa cuán de rojo te andés vistiendo.

4 jun. 2016

Ni una menos

Estuve leyendo sobre la piba de 16 años violada por más de 30 tipos en Brasil, hasta vi las fotos que uno de los violadores publicó en Twitter, abriendo la boca al lado de la vagina sangrante de la niña.
Vi cómo los medios “borronearon” la cara del tipo, para “proteger su identidad”, porque siempre hacemos eso, protegemos la identidad de los violentos por medio de los más variados dispositivos (medios de comunicación, escuela, clubes, iglesias, charlas familiares, etc.) mientras hacemos de las violentadas un festín amarillista y abusivo de su integridad y su cuerpo.
No pude ir a la marcha “Ni una menos” de hoy, porque tengo un pie con lesión que se resiste a entender que los tiempos apremian y que es importante marchar contra el patriarcado y por nuestras vidas.
Miré el programa de Fantino que le dedicó nada a la marcha y todo al problema del infarto esquivo de Macri. En un momento presentaron un libro con el peor título conocido “Cerebro, corazón y psicología de la mujer” y los panelistas dijeron jocosos “¿Tienen?” y no hubo sanción aparente. No importaba que se degrade a las mujeres, total… si además de eso también nos pueden matar o cagar a trompadas impunemente.
Todavía hay gente que dice que “no es para tanto” que “estamos exagerando” y que “somos feminazis”. Sobre la ceguera de esos es que actúan los violadores, los femicidas, los abusadores, los acosadores de todo tipo. Sobre su silencio y su complicidad. Los mismos que ejercen los colaboracionistas (esos que sin hacer hacen, pues se jactan y disfrutan y difunden fotos de abusos o de mujeres desnudas sin su consentimiento o de violaciones; viralizan comentarios patriarcales que revictimizan víctimas).
Recordé cuando le pedí a mi mamá que si soy víctima de un femicidio y un tipo me mata, sea ella quien lleve adelante la lucha y recordé que ella aceptó.
Porque de eso se trata siempre, de mujeres que salvan a otras mujeres, de la muerte, de la impunidad o del olvido.




Ya lo habíamos dicho antes por aquí:
Pedile a mamá en su día