21 mar. 2014

Calidad Europea. Precisión Suiza. Eficiencia Alemana.

Primero te llega un mail muy feliz de la Embajada Argentina en Alemania, diciendo que les “alegra comunicarte” que “empresas europeas, más específicamente laboratorios de alta calidad alemanes” deciden invertir en Argentina.

Segundo, leés en un comercio de tu barrio porteño argentino que dice que vende cafeteras calidad alemana (sí, así como se los digo, no calidad colombiana, calidad alemana).

Tercero, ves en facebook ese cartel pelotudo (puede espiarse acá) que habla de lo bueno que sería el mundo si la policía fuera británica, los chefs italianos, los mecánicos alemanes, los amantes franceses y qué se yo que otra blasfemia eurocéntrica.

Otro día recibís un mail de la Embajada de Ecuador en Alemania (a la cual te cansaste de explicarle una y otra vez que NO sos ecuatoriana ni vivís en Alemania) que “felizmente te comunica” que dos Empresas Alemanas están en la búsqueda de gente latinoamericana pero que “tenga RASGOS TÍPICOS DE HABITANTES DE AMÉRICA LATINA”.

Y bueno, la realidad te invita a que medites algunas cositas, ¿no?

Se me ocurre tirarte unos pares:

1. Aunque no lo puedas creer, todavía hay gente en el mundo (sobre todo en ese mundo lleno de "desarrollo" y explotación) que cree que los Latinoamericanos tenemos que tener cara de latinoamericanos, o quizás comportarnos como tales... No sé: caminar con una canasta de Chipa en la cabeza, tomar mate todo el día, andar a caballo y usando boleadoras, comer cocos colgados de los árboles, caminar apoyando los puños en el piso como los monos, tomarnos lianas en vez de colectivos, y tener siempre mucha cara de latino. Esa indiscutible cara de latino que nadie puede ocultar (?).

2. El naziracismo sigue tan vigente como en el día mismo de su fundación y que Alemania no es un país “amigable” para andar uno con cara de “indio sudaca” libremente por las calles. Y esas dos empresas deben estar haciendo una lista de latinos con cara de latinos que vivan allá, para luego darle la data a los “laboratorios alemanes” para que prueben toda clase de medicaciones letales con ellos.

3. Nuestros-Gobiernos de Nuestra-América (como gustan llamarla algunxs) -tan nuestra y tan ajena y distante- son un conjunto indeseado de lacayos culturales que se permiten sin problemas, dudas ni inquietudes ideológicas alegrarse porque Alemania pone sus ojos sobre América Latina, aunque esos ojos (seguramente azules o verdes) nos miren con intenciones de expropiación, expoliación y extorsión económica.

4. El desempleo dentro del sistema capitalista es un monstruo voraz que se come la dignidad de las personas y, a ese mail de la Embajada de Ecuador, le siguieron varios de Latinos en Europa diciendo cosas del tipo “qué orgullo, celebro esta iniciativa”.

5. Hemos creado, alimentado, reproducido y reforzado los estereotipos de perfección europea incluso de cosas que en Europa se compran a América Latina (o cualquier otro territorio “colonizable y subdesarrollado”) como el caso del café. Así como hemos forjado el mito (al cual parece que nadie está dispuesto a renunciar) de la eficacia y efectividad alemana por sobre todas las cosas, de lo bien que cocinan, trabajan y aman los países occidentales "desarrollados" y otros gases volátiles más.

Antes me enloquecía con mis problemas nacionales, ahora me he dado cuenta que los internacionales son mucho más ironizables.
Gracias por tanto material.