13 feb. 2012

Comando EsCupido. Una necesaria oposición declarada al día de "los enamorados"

Cuánto nos mintieron.

Que el príncipe azul, que el amor de tu vida, que la media naranja (el cuarto de manzana y los dos quilos de peras).

Que el amor romántico, que el cuento de hadas, que el momento que ya llegará (y la esperable secuencia de: ¿Ya llegamos al momento que ya llegará? – No. –¿Y ahora? –No. -¿Ya? –No. ¿Cuándo? –Yo te aviso.).

Que la felicidad absoluta, que la realización con el noviazgo y maternidad, que el “felices para siempre” y “hasta que la muerte los separe”.

Que la fidelidad, que el futuro en pareja, que el día de los enamorados y que el enano eunuco de Cupido, a quien le hemos dedicado aquel post anterior y a quien odiamos, no porque creamos en él, sino porque rechazamos todo el estereotipo de "amor" que en su figura se ha vertido.

Nos mintieron impunemente, mandándonos a jugar a la “casita” cuando ellos jugaban al fútbol y a los autos.

Nos adoctrinaron en obediencia femenina dentro de ese agrio patriarcado, que sabe tan mal como el tallo interno del ajo (ese que florece y hace arder los ojos), nos indicaron que teníamos que limpiar, cambiar pañales y considerar que eso era un juego, un lúdico ingreso a lo que más tarde devendría en una profunda división sexista del trabajo.

Nos dijeron que teníamos que ser inmensamente especiales (entiéndase bellas por especiales) que esperar a ese ser masculino especial (no entiéndase nada por especial), al cual elegir y que nos elegiría y que, después de muchos años de soportar y mendigar, algo de todo el exprimido natural —que la media naranja restante debía darnos— iba a aparecer.

Nos aseguraron que la forma de querer era una e irrevocable: -mire, usted se enamora, anda de novio, después se casa (o se concubina, depende la razón social, económica y religiosa) después se me embaraza y después pare, después ante cada crisis personal, de pareja o existencial repite la última parte de la fórmula”. -¿Y eso para qué… y después que hago? – Y después se resigna… o mejor dicho antes de todo eso resígnese y ahórrese el trabajo de tener que hacerlo más tarde. Y si es católica además persígnese y póngase en manos de Jebús, porque se está adentrando en el averno mismo.


Que el amor es único y uno, que la virginidad es sagrada, que para nosotras “coger es entregarse”… y que de nuevo soportar y mendigar.

Que hablarás de hombres en cada reunión que tengas, que lo único que te une a tu género es la necesidad horrorosa de tener un hombre al lado o el dolor que te genera no tenerlo.


Y todo lo demás no te lo contaron. Porque no les convenía, estaban demasiado interesados en que compres “patriarcado para todas y todos”, junto con consumismo y capitalismo masivo. Así como nadie te contó el lado oscuro del sistema económico ni del político, nadie te contó el lado oscuro de la dominación de género que oculta el supuesto "amor romántico".


Te dijeron que el 14 de febrero se festeja el día de los enamorados y que el gordo nudista hijo de re mil bolsas de bosta de cupido había atravesado tu corazón con una flecha de amor y que entonces habías sido bendecida por un inquebrantable vínculo con un quebrantable ser humano (absolutamente quebrantable y absolutamente inimputable por haberse quebrantado, dentro de este sistema patriarcal).

Te dijeron que el joven traería algún regalo de esos que te dijeron que se supone deben gustarle a las mujeres (osos, canciones, bombones, corazones, flores), y te dijeron que como el amor romántico existe, y es verdadero y se sostiene en que vos aceptes y (de nuevo) soportes (ninguneos) y (de nuevo) mendigues (primero atención para vos y luego para la descendencia).ibas a festejar este, tu día, “el día de los enamorados” y serías feliz como liebre. Como esa liebre que corre por los prados rumbo al señuelo donde será cazada y comida por un humano. Ella al menos no sabe a dónde se está metiendo, yo a vos te lo estoy advirtiendo.

Con estas declaraciones previas y tras exponerme a innumerables cantidades de casos, relatos y confesiones de situaciones de mis congéneres, he declarado que, mientras algunos se pueden preguntar cómo surgen casos de "mujeres asesinas"; yo en cambio me pregunto cómo no surgen más a menudo...