27 ene. 2012

Detectemos esta enfermedad a tiempo...

  • Cuando te parece que es más importante cobrar la intervención quirúrgica que cerciorar la necesidad de la misma.
  • Cuando priorizás tu placer momentáneo por sobre el dolor prolongado que pueda generar en otrxs.
  • Cuando valorás más la renta-ociosa que recibís por mes que a las 20 personas que desalojás por no poder pagártela.
  • Cuando te despiertan todas las sensaciones de injusticia existentes los caballitos que trasladan cartones y no los cartoneros que los acompañan.
  • Cuando te da angustia que tu país quede eliminado del mundial pero te da igual que lo presida un facho derechoso.
  • Cuando hacés un esfuerzo enorme por ser simpáticx y copadx con los de alta jerarquía y maltratás al popolo por carencia de títulos nobiliarios.
  • Cuando borrás con el codo aquello que (amenazaste pero ni siquiera llegaste a) escribir con la mano.
  • Cuando sostenés tu discurso de izquierda-feminista para conservar tu lugar en tu pshyco bolche entorno pero te encanta salir de compras, mirar a Tinelli , quejarte de los ‘cuidacoches’ y hacerte “las lolas”.

Cuando te pasa todo esto y muchos otros síntomas que no mencionamos, padecés el síndrome de las prioridades distorsionadas.
Esta enfermedad se desarrolla en personas garcas, débiles ideológicamente, capitalistas o, sencillamente, en aquellas que quedaron perdidas en la cadena afectivolutiva de la humanidad. No llames a tu médico amigo, porque él lo padece también. Sólo mirate en el espejo y no temas, no lo ocultes ni sientas vergüenza. Nadie te discriminará por esto, el sistema estará orgulloso de tenerte entre sus filas dominantes.
Importante: esta enfermedad es altamente contagiosa y no hay nada que usted quiera hacer para detener dicho proceso. Ahora salga y cague gente tranquilamente, todo el capital, el poder y dios están con usted.