23 abr. 2011

La Secretaria y el Mercosur: una historia de odio y resentimiento

Me apersoné en una de las sacrosantas instituciones del saber de las ciencias sociales, (dependencia de la UBA).
El trámite era sencillo: dar de baja mi pertenencia a dicho centro-filtro-bastión de las ciencias sociales para poder darme de alta en otro.
Ya había arreglado con el director en tiempo y forma: me firmaría el papel el miércoles a las 14.
Miércoles a las 14 hs: señor director al teléfono.
Aprovecho y me acerco a la biblioteca (denominada CDI, por las siglas de un eufemismo de biblioteca: Centro de Documentación e Información), retiro unos libros y vuelvo a la oficina de la suprema autoridad del lugar.
Cuatro secretarias se hallaban aventuradas en sus sillas con sus pc’s delante (frente a la puerta que yo debía golpear), comiendo un sándwich .
Una de ellas se asoma y me dice: “Qué necesitás?”
Respondo: Hola, qué tal? Querría que XXXX me firme el pedido de cambio de lugar de trabajo. Él ya está informado y me citó a esta hora.
Secretaria: Ah, déjamelo y cuando se desocupe le dijo.
Agrego: no, necesito llevármelo hoy, porque tengo que conseguir 3 firmas más entre hoy y mañana. Yo ya le expliqué a él.
Se lleva la papeleta hacia adentro de su cubículo mágico, entrando todos (menos yo, que quedé excluida) en el túnel del tiempo y de los bolos alimenticios de pan y jamón con queso.
Apostada en el marco de la abertura, que lucía un cartel (hoja A4 impresa) con la leyenda Secretaría, dejo de ver a las individuas para escuchar sólo sus voces.

Secretaria 1: Che, está esta chica, XXXXX XXXX, que quiere que le hagamos el cambio de instituto donde trabaja.
Secretaria 2: Ahhhh sí, Magui, la chica que trabaja Paraguay, ya la conozco.

Secretaria 3: Sí, esa, la de Paraguay
Secretaría 4: Ahhh bueno, ¿paraguaya? decile que por qué no se queda en Paraguay y se deja de romper las pelotas.



Magui (llamada violentamente a participar, a los gritos, interviniendo la lista conversación): Porque no estoy en Paraguay, estoy parada en la puerta de la oficina, escuchando lo que vos decís. Además no soy de Paraguay y si lo fuera, el comentario estuvo de más. Y otra cosa, estoy pidiendo que me transfieran no que me ingresen.
Secretaria 2 (Saliendo de la oficina, con el culo entre las manos por el arrebato de fascismo de su compañerita de actividades): Ahhh, jajaja qué chistosa es XXXX.
Magui: Sí, mirame, no paro de reírme. No sé si reírme por lo fachista que es o porque considera que hacer su trabajo e interrumpir la ingesta del sándwich es que le ‘rompamos las pelotas’. Me río tanto realmente.

El director me atendió… y ellas se aseguraron de evitar que yo pueda hablar con él del tema.


Eso es una pequeña muestra de xenofobia dentro del bastión que resguarda a la "vanguardia científica". Ahí, en ese lugar, se cuecen habas y gente como Secretaria nº 4, no sólo las cocina, sino también las sirve…
En algún momento se acaba el progresismo de lxs progresistas… un ejemplo de ello es el staff secretarial que acabo de presentarles.
No sé a ustedes, pero a mi se me puso la piel de gallina.