26 mar. 2011

DESnaturalizando la mentira de la Naturaleza

Hace demasiados años:

  • Dejamos de cazar para comer
  • Dejamos de creer en brujos y magos para creer en los nuevos chamanes (los de la medicina occidental) y en las drogas legales (e ilegales)
  • Dejamos de comer cuando teníamos hambre para comer en términos funcionales a nuestro trabajo capitalista.
  • Dejamos de ser tribus nómades para convertirnos en seres de culo gordo sedentarios que pasamos horas frente a artículos eléctricos o tecnológicos.
  • Dejamos de dormir a la caída del sol y despertarnos con el amanecer, para hacer abuso de la electricidad y de los relojes despertadores.
  • Dejamos de producir lo que necesitábamos para el consumo diario personal o tribal para hacer grandes cadenas de venta y producción a superávit, cadenas de trabajo asalariado y cadena de explotación capitalista.
  • Dejamos de ser todos iguales, seres naturales, jerarquizados sólo a modo organizativo, para convertirnos en clase dominada (siervos de la gleba, esclavos, empleados, proletarios, obreros…) y clase dominante (aristocracia, oligarquía, burguesía, tiranos, dictadores…)
  • Dejamos de hacer rituales de quema y aspiración de plantas alucinógenas para consumir cigarrillos de nicotina y alquitrán, empaquetados e internacionalizados.

Hemos perdido todo un bagaje de cosas que nos acercaba a la naturaleza. Dejamos de ser “salvajes” para ser “seres culturales”.
PERO, no hay nada más efectivo para que los ‘conservas’ (que huelen a muerto y dinosaurio) recurran al discurso de lo natural, el mandado de la naturaleza y la meta-realización humana que hablar de (a) los deseos de ser madre (o no) y (b) la homosexualidad.
Frente a esos debates no pueden evitar decir que (a) “la maternidad es un llamado de la naturaleza” y que “la mujer no se puede sentir realizada si no tiene un hijo”; (b) que “ser gay está en contra de la naturaleza del ser humano” y que “es una enfermedad o una perversión de nuestra determinación natural”.
¿De qué determinación natural estamos hablando? ¿De la que claramente imponés vos según tus parámetros de (in)tolerancia y tu vetusto sistema de códigos morales? Eso de natural no tiene nada, de lo que sí tiene todo es de prejuicio y de sentimiento de “mi vara es la vara que ha de medir al mundo”.
¿Las mujeres somos tan básicas que la forma de realizarnos es “dejar a la naturaleza hacer lo suyo” y embarazarnos?
¿Los homosexuales no pueden declarar su orientación sexual porque está en contra de TU “naturaleza” devenidaculturadevenidasistemadediscriminación?

La maternidad como apostolado me huele tanto a machismo de mierda y obsoleto como tu necesidad de agredir las elecciones sexuales de los demás. Y en eso de natural no hay nada. No sientas atacada tu virilidad, seguís siendo la misma persona aunque yo hijxs no tenga y aunque haya mucha gente que guste de gente que no es del sexo opuesto.
Y no me hagan hablar del aborto, porque ya sabemos que en ese momento, nos iremos inexorablemente a la mierda.

AMÉN Y HARÉN para todxs lxs FELIGRESXS (mujeres, hombres, transgénero, transvestidos, transexuales, transportadores de caudales y transparentes personajes)