11 feb. 2011

Tercero -y vuelvo a esperar que sea el último- Post de Ira Feminista

Y mi amiga dijo: “se re zarpó ese tipo con lo que me gritó, pero bueno, viste que los piropos levantan la autoestima"... Y se hizo la luz, la furia se desató y empezaron los gritos. Una continuación de esto, pero con más rabia aún
NO NO NO y NO
Que una ande por la calle y se le acerque un tipo, le ponga la nariz en el cuello y le esboce dos o tres palabras lascivas NO es un piropo y en caso de que la sociedad diga que sí lo es, NO tenemos por qué creerle…
Que una no pueda ponerse un escote o un short sin recibir a cambio una veintena de comentarios sexuales de hombres que NO querés que te hagan comentarios sexuales eso NO es un piropo.
Que una deba someterse a la “prueba de la belleza Ace” aplicada por algún transeúnte hombre que una se cruce, quien puede arriesgar palabras absolutamente horrorosas o relativamente simpáticas según su agrado, eso NO es un piropo.
Que la auto percepción de lo linda o elegante que una se encuentra dependa de que algún tipo te diga “mi amor, te doy hasta que me pidas auxilio” o “gorda, aflojale a los postres” o en su versión mix “gorda, te doy hasta que adelgacesNO es un piropo.

Que encima una tenga que creer que pasar por esas situaciones es bueno para la autoestima, sin poder descubrir que esa no es más que una forma burda de hacernos creer que el único momento de sentirnos bellas es cuando algún portador de entrepiernas masculina considera que somos estéticas/eróticas/sensuales, considera que lo “calentamos” y considera que sería digno transmitírnoslos por medio de un mensaje denigrante con 3 mil variantes, que incluye (en el menor/mejor de los casos) una cuota de ternura y halago, o sino (en la mayoría) comentarios agresivos, lascivos y básicos, mucho más cercanos a Midachi que a Les Luthiers.

Y no me vengan con “eso no es desigualdad de género” porque cuando de todos los casos de "piropos de mal gusto" el 100% corresponde a tipos diciendo cosas a mujeres (y no a la inversa), el género se convierte claramente en una variable de pertinencia indiscutida.

Así como en una época me puse insoportable con el tema de los jeans, ahora me puse indeseable con el tema de la desigualdad de género. Y ustedes me van a tener que fumar, porque hoy ando encabronada, muy pero muy encabronada.