3 nov. 2010

Una advertencia para varixs destinatarixs

A vos freerider, a vos… ¿quién te dio derecho a creerte que podías derrapar una y otra vez y no pagar las consecuencias?

A vos monx… ¿quién te dijo que tenías el don de maniobrar la navaja y el permiso para hacer los desastres que hiciste pretendiendo salir ilesx?

A vos Monarca mayor del lejano reinado de “Mundo es mi Ombligo”… ¿cuándo fue que te convencieron de que podías romper cuanto código se te ocurriera y luego decretar tiranamente que a todxs nos tocaba entenderte y soportarte?

A vos Capitán(a) general de la afip… que me hacés pagar impuestos por cada cosa que hago, digo, opino, escribo o sostengo… ¿En qué momento de la novela te pensaste que podías ridiculizarnos a todxs y no ser penalizado?

A vos te hablo, si a vos querido, 'eterno seductor de quinceañeras enamorazidas" podrás citarme en un bar y descitarme 33 veces.
Y a vos, 'intelectual orgánica de las clases oprimidas', podrás hablar mal de mi con todas las personas que necesito entrevistar.
Y a vos, salame, 'líder ciega, sorda y muda de la Armada Brancaleone', podrás mandarme mails amenazándome con blasfemarme ante cualquier vaca sagrada.
Y a vos, 'supuesta reina migratóloga', podrás bajarme un artículo de tu libro de mierda, aduciendo la mala calidad de las fuentes utilizadas.
Sí, a todxs ustedes les digo, tendrán el toro por las astas y la sartén por el mango… tendrán muchas ganas de ganarme y mucha capacidad para hacerlo… tendrán la última palabra y la primera… Pero creanme, yo tengo a la ira y a la bestia y una enorme paciencia para esperar… porque como dijo la filósofa contemporánea Nora “todo, pero todo el mundo paga… nada es gratis, lo que pasa es que las facturas llegan con demora”.
He dicho.