8 nov. 2010

Educación esclavizadora

Niña menor de 5: ¿Mamá qué es 'el destino'?

Madre: ¿El destino? Mmmm…

Niña: Sí, 'el destino' ¿Qué quiere decir?

Madre: Destino es el lugar al que querés ir. Es el lugar donde mamá trabaja. Mamá saca el pasaje del tren y le dice al vendedor “1.60 a Retiro” que es donde mami trabaja.

Frente a mis ojos, la joven madre, acababa de cagarle por completo la vida a la niña, quien —como persona expoliada que ha de entrar como fuerza de trabajo en el sistema capitalista— descubrió que ES POBRE, que su destino es VIAJAR EN TREN y su único futuro SERÁ ESCLAVIZARSE A PRECIO DE MERCADO.

Paradoja: El destino de los pobres se reduce a la esperanza de tener las monedas necesarias para pagar el transporte público que los acerca al trabajo; transporte que necesitan por el hecho trabajar, monedas que no tendrían si no trabajasen.

Respiren agitados burgueses, en algún momento, fundaremos con la 'Camarada Negra Nati' el Jardincito “Bombitas de amor” y entrenaremos a estos mismos niños en las artes de la rebelión, la guerrilla y (de ser necesario) la inmolación estratégica.