5 oct. 2010

La trilogía de la discriminación

Hoy les relato 3 situaciones, de carácter completamente verídico y real, que transcurrieron consecutivamente en la misma plaza, en la que, junto con Simón, pasamos un par de horas.

Situación número 1:
Padre y tío jugando con niño a la pelota. Los mayores adultos manejaban el balón de manera dominante… en el medio de ello, al sentirse excluido, el pequeño (no mayor de 4 años) rompe en llanto y llama a su madre.

Padre: No, vení acá no seas marica… No llorés que parecés un puto.
Tío: Dale pendejo, vení y seguí jugando, no seas putito.
Rieron ambos jocosamente.

Situación número 2:
Grupo de mujeres mayores de 40 junto con niña de 12 años, sentadas en el pasto, sobre mantas coloridas.

Niña: Y vos tía qué edad tenés?
Tía: Ay! Nena, no te enseñaron que a las mujeres no se les pregunta la edad?
Niña: No, por? Yo sé que mamá tiene 42.
Madre: Ay Malena! Qué te dije el otro día? Decí 38, sino no voy a conseguir novio nunca más.
Niña: Pero papá tiene muchos más años y es canoso y feo y tiene novia.
Madre: sí, para los hombres es más fácil, nosotras tenemos que estar hermosas
(continúa la frase la tía): y ser jóvenes para conseguir novio.
Rieron ambas jocosamente.

Situación número 3:
Dos perros caniche, peinados en peluquería, que olían mejor que una tienda de perfumes, sentados con actitud perruna desinteresada, al lado de dos damas “muy biannnnnn”, llenas de cadenas de oro y con la nariz como oliendo baño químico. Se acerca un can negro, de raza indefinida, rascándose la panza con la pata trasera y les ladra a sus animales, con ánimos de jugar.

Señora burguesa u oligarca u aristócrata u menemista (o combinadas) I: Ay, mirá ese perro, debe ser de algún negro boliviano de los que vienen acá.
Señora con iguales características II: si, vienen a esta plaza a drogarse y robar.
Señora I: pero para qué traen los perros?
Señora II: no sé, encima de que nos tenemos que aguantar a los negros, tenemos que soportar perros y pulgas.
Señora I (carcajeando): las pulgas de los perros y las de los negros
Rieron ambas jocosamente.

Ahora sí, pueden de a uno ir llamando al INADI y decirles que manden una tropa de inspectores a la plaza que frecuento.
Además del nazi perruno del post anterior, tenemos a:

  • los homofóbicos que inculcan el valor de la tolerancia y el respeto a su hijo-sobrino,
  • las señoras machistas que educan en los valores del feminismo, de la autoestima y del rechazo a los mandatos de la belleza estética exigida a las mujeres
  • las damas xenófobas y racistas que conversan sobre los bichos vectores de enfermedades de animales y seres humanos.


Viva la diversidad étnica del fascismo palermitano!