21 sept. 2010

La (casi) primera vez de Simón


Simón tuvo sexo.

Lo cual naturalmente no sería un problema, sino un suceso digno de festejos... Pero claro está que, como es un perro problemático, hijo de una madre humana soltera problemática, se apareó con un perro macho. Can cuyo dueño es claramente un macho problemático y me quiso cagar a trompadas.

En el medio de la pelea, me rompieron el termo, patearon el mate y me quemé la pierna con agua caliente. Intervino una señora mayor vestida con ropa de verano en pleno domingo ventoso (esa damas me dan mucho miedo) y un viejito conocido popularmente como "el Menguele de los canes". Sugiriendo que los “perros putos deberían ser castrados”.

Contesté “Simón está castrado de nacimiento… es eunuco congénito. Pero aprenda algo de esto, por más que capemos un problema, el problema sigue estando”. Apelé al sentido del humor de los interactuantes... Sentido evidentemente desaparecido, al igual que el sentido común y el sentido racional.

Es preciso aclarar que NO es que Simón —con sus feroces dientes (de cachorro) y su enorme corporeidad (de menos de 7 kilos)— haya obligado al otro perro (un gigante mantonegro) y se haya abusado de él. Ambos estaban disfrutando del intercambio y de la sensualidad, eran muy felices. Eran dos perros gays felices y yo una madre muy feliz de un perro muy gay muy feliz.

Como siempre que abunda la alegría, todo fue abruptamente suspendido por un ataque que el salvaje hombre arremetió contra mi perro: patada, desmonte, rotura de termos, gritos, locura, hombre zamarreando a Magui, Magui agrediendo a hombre, Simón triste, perro pasivo triste.

Quiero ser clara en esto:

Que ustedes no tengan sexo, vaya y pase…

Que yo no tenga sexo, vaya y pase…

Pero que le corten el acto a Simón, siendo arrojado violentamente, sólo porque practica la sodomía con otros agentes que se prestan voluntariamente, Eso sí que es malo, es muy muy malo.

Homofóbicas y Homófobos perrunos… ¿a dónde mierda se está yendo la sociedad?