22 ago. 2010

Si, soy reiterativa... otra historia de Jeans y Dieta

Para una acabada comprensión del desquicio de turno, les recomiendo leer

Habiendo realizado la lectura previa pactada en la clase anterior (desde que empecé el profesorado ando re pedagógica, no me discutan) los invito a leer esta charla. Magui (M) y Ponchi (P) conversan sobre un tema que se pierde pero reaparece en este blog. EL JEAN

(M): Ay! Ponch. Qué gorda estoy!! No me entran los jeans.

(P): Pero pará, no te entran nada o te entran un poco?

(M): No sé boluda, no me entran… tengo que hacer dieta… De todos modos los jeans son de lo peor... son unos buchones del sobrepeso.

(P): Y los joggins?? Los joggins son los peores, porque son los mejores engañadores de sobrepeso y por culpa de ellos después nos buchonean los jean.

(M): Si, es verdad, son como los negadores del género vestimenta, y los jeans como los policías del correccional.

(P): Pero pará… no te entra? Te entra pero no te abrocha? O te abrocha a quitapón y después no podés moverte ni respirar?

(M): Me abrocha y se me hace un cordón de grasa por encima, al estilo cinturón de sumo.

(P): Ahhhhh bueno, entonces no es tan terrible… malo es cuando no te cierran y las opciones se te limitan. Tenés que comprar otro más grande sí o sí. En cambio así…

(M): Así nada, porque no puedo usarlo, si no me puedo poner ninguna remera porque tengo ese cordón de grasa haciéndome de control de calidad.

(P): Bueno, pero te queda la opción de bajar un poco de peso y podés ponerte alguna remerita suelta.

(M): Queda la opción de bajar un poco de peso? sí claro, pero no ahora, en este instante, de golpe y todo junto… y mientras tanto? Creo que voy a tachar “dulce de leche” de la lista de compras del súper.

(P): Seeeeee. Esa es una forma de empezar, si querés sabotear la ley de compensaciones.

(M): Aunque pobre, recién lo puse y ya lo estoy tachando... me siento traicionando la causa del dulce de leche, por defender la causa de los panópticos jeans.

(P): Jajaja qué hija de p que sos… no me puedo parar de reír. Los “panópticos”… tenés razón, porque son como una torre de vigilancia que está en el centro del orto… se te incrustan de tan ajustados…

(M): Derrapamos, amiga, voy a hacer un post con esta charla, ya. Es un tema medio reiterado en mi blog el de odiar a los jeans… lo que pasa es que estoy sospechando que es una herramienta de la clase dominante para cagarnos un poco más la vida, incluso un sábado… y hacernos infelices, comenzar la dieta, comprar comida Light que es más cara, tener que trabajar más para pode costearla, o en su defecto, hacernos adictos a las compras crónicas de jeans (vacilando entre casa de ropas comunes y casas para obesos)

(P): Si… Hasta ahí coincido 100% en todo con vos. Los jeans son una verdadera mierda de dominación social oculta. Nunca había pensado demasiado en eso.

(M): Te iluminé Ponch…

(P): Como siempre Magulet, como siempre… qué haría yo sin ti.

(M): Me voy al súper, de joggin, prometo no comprar dulce de leche… Aunque me duela el alma… Ni siquiera me atreveré a mirarlo a los ojos… agacharé la mirada cuando pase por su góndola…y reprimiré el hilo de baba que querrá asomar por mi boca.

(P): Estaré controlando cual jean cuando regreses, con pregunta inquisidora: ‘¿compraste o no el dulce de leche?’. Tenés permitido engañarme igual si querés y mentirme sobre el tema.

(M): Por primera vez en muchos años… no voy a comprar dulce de leche en mi compra mensual de supermercado… Creo que el sistema perdió una contraria y ganó una obediente… tendré q pensarlo de camino a terapia el lunes…