30 jul. 2010

Desenmascarando Grandes (e innecesarias y no piadosas) Mentiras. Primera Parte

Me encantaría que los escritores de cuentos tuvieran la agradable idea de ser un poco más realistas de vez en vez, como para entrenar a los lectores en lo que luego será la vida cotidiana (horrible, si, pero vida cotidiana, constante y perpetua, hasta la muerte, amén).

No es un “exabrupto” de modificaciones las que les pido; pero si por ejemplo, deciden:

- Al “y así vivieron felices por siempre” reemplazarlo por “Y así es como a los 10 años, se divorciaron y ella sigue luchando por la cuota de alimentos que él no le pasa”.

- Al “la fiesta duró semanas y todo el pueblo celebró la unión de la hermosa damisela y el honorable caballero” sacarlo y poner “todo el pueblo siguió detalladamente la vida de los recientemente casados, ella lo de hermosa lo perdió después del primer embarazo y él lo de honorable no lo tuvo nunca”.

Propongo, asimismo que al redactar los finales, no falten a la verdad y afirmen “así todo se fue inexorablemente a la mierda, antes o después, más temprano o más tarde”.

Todo sea por la salud mental y la capacidad de tolerancia al fracaso que tengan nuestros chicos en un futuro.

Este fue un servicio de la Asociación Pare de Mentir, que en vez de facilitarnos, nos complica las cosas.