8 mar. 2009

Lo debido, lo indebido y lo autoimpuesto

A veces me surge la intriga (y a veces no), pero hoy me ha surgido. No me había nacido duda alguna respecto a un suceso que el día de ayer acabó por sorprenderme.
Frente a una afirmación de un amigo, me surgió la pregunta: ¿por qué la gente insiste en inventarse normas en cosas en las que no debería crearlas? ¿Acaso no son suficiente las ya existentes? ¿Acaso ese compendio eterno e incontable de leyes, decretos, normas, reglamentos, códigos, pactos, contratos que pululan por la tierra no son exhaustivos? Pues NO… siempre hay lugar para uno nuevo.
He compilado (textualmente) algunos de los mandamientos que la gente se ha inventado sobre Internet. Gracias entonces a mis amigos, colegas, conocidos y gente del público en general, por haber contribuido al decamerón mas acabado de las “cosas que hay que hacer y las que no” en INTERNET.
Desaprovechando la mejor cualidad que tiene dicho web-espacio —la de no poseer límites—, algunos sujetos insistieron en que:
- Yo jamás firmo los blogs de nadie, ni quiero que me firmen el mío.
- Yo posteo cosas en mi space pero no me interesa que nadie las lea.
- No escribo en las páginas de nadie para no agregar “caca nética” a la red.
- Siempre cambio mis Nicks los días lunes, cuando llego al laburo a primera hora.
- Siempre me conecto al MSN como invisible, todos los días a toda hora.
- Yo uso el Facebook sólo para contactarme con gente que esté lejos de mi país.
- El mail de g-mail lo doy sólo por cuestiones laborales, el de yahoo para amigos de Europa y el MSN para los de acá.
- Borro el historial de navegación de Internet Explorer todas las noches, antes de apagar la PC.
- Nunca reviso el Orkut de nadie con mi cuenta original, siempre uso otra para que no queden registrados mis datos.
- A alguna páginas solo entro desde la computadora del trabajo, por que leen la IP y no me gusta que tengan ese detalle.

Y esta es sólo una pequeña selección…

- Para empezar, ya te veré firmando el blog de tu novia/novio algún día, luego d que te reclame 3 millones de veces que aún no lo has hecho.
- Siguiendo, nadie escribe nada en la web si no es por que quiere que se lo lean.
- El mero concepto “cana nética” se corresponde a una mierda de Internet que hubiera preferido no leer (Perdón Gabriel, pero sólo la idea de que creas en algo denominado caca nética me asusta).
- ¿Qué pasará ese día lunes a las 9 AM en el trabajo, cuando descubras que no hay Internet, por que la gerencia decidió reemplazarlo por una intranet, para que sus empleados de una vez por toda trabajen? ¿Qué será de esa ley que te impusiste? ¿Te llevarán preso a una cárcel con barrotes de ceros y unos, por no modificar la frase de tu NICK?
- Si te conectás todos los días y a toda hora pero invisible, ¿cómo se supone que interactúas con los demás? Si no querés interactuar ¿Para que conectarse? Y si todos los días hablás con la gente, evidentemente han de saber que vos estás ahí pero escondida/o y en ese caso ¿Para qué seguís entrando como “no conectado”?
- Amigos, amigas… la excusa de que Facebook es la manera de conectarse con gente lejana es una farsa. Es la manera: de ver fotos de viejos enemigos y reírse de cómo se deterioraron, de ver a los de la oficina unas 4 horas mas diarias (sumadas a las 9 que ya los ves obligadamente). En resumen, es la manera cybernética de seguir en contacto con toda esa gente que no te cae tan bien como para agregarla al cotidiano MSN pero tampoco tan mal como para no darle tu e mail.
- Si tenés muchos mails, no me vengas con el cuento de que es por que contás con uno para cada ocasión, es por que has cosechado contactos y cuentas a lo largo de tu vida, en diferentes etapas y es mejor que “aquella” cuenta pirata no llegue a “esa nueva persona” que conociste, y así sucesivamente… Lo mismo que la del Orkut, si revisás las cuentas y las fotos de Orkut con otra cuenta que no es la tuya, eso quiere decir que tenés un e mail escondido (ah! Te atrapé eh?).
- Eso de borrar el historial todas las noches me cae tan mal como lo de lavar los platos después de comer o planchar la camisa para ir a trabajar.

Así mis estimados, jamás haremos la revolución. La idea consistía en romper las reglas y el sistema capitalista injusto. No sumar mandatos para continuar obedeciendo.

No tiene nada que ver, pero me surge decirlo: “La democracia termina, cuando acaba la obediencia” (la obediencia a las Cyber regla autoimpuestas, también!)