11 mar. 2009

Avería crónica y cósmica

Voy a decir lo que tengo que decir, entre llantos depresivos y reclamos furibundos.
Desoyendo mis instintos zurdo-socialistas, decidí arrojarme en los brazos de "la compra fácil para matar las trsitezas" e invertí el generoso monto de $20 (pesos= veinte) en un reloj, conseguido en plaza Italia. Comprado a uno de los pocos vendedores ambulantes que han sobrevivido al violento cambio de reestruturación de la ciudad que propone el —no se cuán excelentísimo— Macri M.
El señor ostentaba una suma de relojes atractiva. De malla de goma, de "cuero", de "símil cuero" (que eran igual que los anteriores) y de metal.
Había uno original. Por $20 me llevé un bello elemento marcador de hora al que el vendedor —ducho en las artes del engaño— dio a llamar "hermoso reloj bijou", con una malla metálica conformada por eslabones plateados.
20 pesos, por exactamente 2 hs de servicios prestados. Habiendo adquirido el objeto a las 12 hs, dio su respiro final a las 14.03 para darse por muerto.
"NO, habría que cambiarle la maquinaria completa, menos de $80 no te sale" y con esa frase el relojero de confianza de mi barrio, días después, selló la muerte de mi objeto recientemente adquirido.
Cómo no compré el de goma? el de símil símil cuero? o cualquier otro? por qué justo ese que murió al instante? dos horas de amor y nada mas? eso no alcanza con un reloj...
Lo barato sale caro (Sí mamá, tenías razón).
PD: mi reloj anterior desapareció sospechosamente para nunca mas volver a mi.
PD2: al Señor relojerodeconfianza —que no pudo curar la enfermedad mortal que arrancó el reloj-ambulante de mis manos— le compré otro reloj. El cual también está internado por descompostura de pilas (menos de un día después de haber sido adquirido).
Algunas personas no merecemos saber la hora y el cosmos no se cansa de dárnoslo a entender