8 nov. 2008

No existen malentendidos, sólo malos entendedores

Los introduzco en el tema:
- Che Juan, no sabés lo que me pasó, llamó un tipo al que le enseño inglés y le dije que hoy la clase era en casa, por que sino no llegaba a horario y se creyó cualquiera. Pensó que me lo quería levantar. Me salió con un cuento moralista y todo por que yo tengo otra obligación y ando corta de efectivo para irme hasta allá en taxi
- Decile la posta, que tenés un congreso antes y que no tenés un mango. Y si flashea Deniro: ¡que se cague!- Sentenció Juampi -“Feo pero voluntarioso”- Rodríguez.
Eso me plantea una duda: ¿Cómo puede ser que cuando una se desvive por que capten el mensaje de “che, me gustás” ustedes no entiendan nada —y pasen por el costado de una, como quien ve a un perro— y, cuando una tiene el interés y la libido amputados, cualquier mensaje existente, ustedes lo toman como un “mi amor, quiero verte, ¿te espero en la cama?"?
A vos te hablo, (desde ya te aviso) EX alumno de inglés: ¿en qué momento de la película te auto posicionaste como Al Pacino, creyendo que cualquier acercamiento femenino remitía a un interés sexual, que —en tu delirio psicológico— debés despertar desaforadamente en cuanta dama te rodea?
Te lo pongo en claro: si el mensaje hubiera sido el que vos interpretaste, lo hubiera dicho mas claramente (para asegurarme de que lo entiendas) por que una sabe con que bueyes ara. Y te agrego: No todas las indirectas son sexuales, no todos los mecanismos de seducción deben ser histéricos, no todas las personas dan tantas vueltas como a las que estás acostumbrado y no siempre que una mina te dice que vayas a la casa es por que quiere desnudarte. ¡Por favor! Si la vida pasa por otro lado, vos seguro que no sabés por dónde.

Moraleja: búsquese un trabajo digno, déjese de robar con las clases de inglés. No le están funcionando.