17 sept. 2008

El Por Qué del "Se Acabó lo que se Daba" (Para los que me preguntaron)

No es una anécdota muy corriente, pero puedo resumirla mas o menos así:

Pasado: Mi abuelo "Chicho" (a quien no conocí) era un GRAN apostador, burrero y/o timbero; PERO no lo hacía "gran" (el sustantivo que elijan de los anteriormente mencionados) el hecho de acertar, ganar y volver enriquecido; sino el hecho de tener una "gran" insistencia en seguir jugando a pesar de perder una y cada vez que su vicio por el juego y el azar lo llevaba a hacerlo y, para rematarlo, vivir en la pobreza.

Presente: Hace algunos años, habiendo adquirido el latiguillo "Se acabó lo que se daba", una persona me dijo "Esa frase la decía tu abuelo, en realidad la decían siempre en las apuestas, cuando ya cerraban la mano y la casa no entregaba mas dinero".

Y yo que aseguré que era un frase que representaba el hartazgo de las personas expoliadas, presionadas, explotadas, sumisas, silenciosas, acalladas. Me sentía la Che Guevara de la lengua Castellana, haciendo uso de una frase que promovía la ruptura de una estructura coercitiva. "Se acabó lo que se daba" era casi el grito de revolución cuando las amas de casa rompían los platos y se iban, los obreros tomaban las fábricas por asalto, los peones sacaban el alambrado y socializaban la producción, el ciudadano medio pedía que decapiten a todos los gobernantes corruptos...
Y al final no era mas que la triste oración que repetía sin parar el señor que levantaba las apuestas, mientras se guardaba en un bolsilo -muy grande- la plata de todos esos a los que creí estar defendiendo...

Eso es "se acabó lo que se daba": un frustrado intento de revolución convertido en un puñado de polvo, bajo la realidad capitalista... Como casi todas las revoluciones no?

¡Cuánta desilusión!